Seguramente sea una de las figuras más importantes dentro de un centro de menores, y quizá por eso mismo es una de las más desconocidas. Al acercarnos al mundo del educador, lo primero que llama la atención es la enorme precariedad laboral que existe en el sector, equiparable a la existente en las cadenas de comida rápida. Es otro de los beneficios de la privatización: contratos a fin de obra, sueldos no siempre mileuristas, horas y turnos extra ni pagados ni agradecidos, etc. Esta situación precaria favorece a su vez una represión laboral y una persecución sindical muy acusada (como la sufrida por los compañeros de CGT en el centro Los Rosales, gestionado en Madrid por Siglo XXI), lo que permite a la patronal del sector silenciar a base de despidos y no renovaciones cualquier actividad sindical que se salga del amarillismo y cualquier discrepancia metodológica que se pueda plantear. Ante esta situación y la terrible presión institucional que lleva hacia el maltrato, es cuando podemos empezar a comprender que la mayoría de los educadores en centros de menores son los que ya no trabajan en ellos. La mayoría de los contratados no llega al año de permanencia (muchos ni al mes), y tras esta traumática experiencia la mayoría abandonan para siempre el sector profesional de “lo social”. Ya tenemos una visión de la realidad laboral del educador. Pero esta patética situación (a la que hemos llegado con la connivencia de los partidos de la izquierda parlamentaria y por la pasividad de los sindicatos de clase mayoritarios) no justifica que se maltrate a los chavales. Porque, si bien es verdad que protocolos, normativas, tradiciones de cada institución y demás son por sí solas generadoras de dinámicas profundamente dañinas, no podemos olvidar que la mano ejecutora del maltrato en última instancia es el educador. ¿Qué educadores hay en los centros de menores? Ya hemos visto que la mayoría de las personas que entran en contacto con este mundo sumergido al margen de la realidad (en los centros de menores, al igual que en los centros penitenciarios para adultos, no se viven 365 días al año, sino el mismo día 365 veces) huyen despavoridas de él. De forma que se produce una especie de “selección natural” a la inversa. Así que vamos a intentar exponer una tipología descriptiva de los profesionales del sector. Encontramos tres subtipos fundamentales: el sádico, el tonto útil y el educador propiamente dicho. El sádico: Afortunadamente no son muchos (aunque tampoco son pocos), pero su papel suele ser preponderante en la vida y funcionamiento de los centros. La pequeñez personal que sienten en su vida extramuros tratan de resolverla erigiéndose en dioses intramuros, descargando sus frustraciones vitales sobre los menores, totalmente indefensos ante el poder absoluto que la institución otorga al educador sobre el menor. Su “acción educativa” se sustenta en el recurso continuo al aislamiento, la amenaza, el grito, el insulto y la vejación permanente. Suelen ser los que mayores barbaridades cometen en nombre de la contención física. Desquician a los menores con su persecución constante, casi siempre en base a nimiedades e incluso ante paranoicas conspiraciones de los menores que ellos mismos inventan. Puede parecer incluso que estuvieran jugando a ser policías, montando y desmontando tramas con el único fin aparente de elevar su ego a costa de infligir un sufrimiento añadido a los menores (saltándose a la torera la normativa cuando lo creen conveniente, para así endurecerla y ponerla
a su servicio personal, todo ello de manera impune incluso cuando la dirección del centro tiene conocimiento de ello). Este colectivo de sádicos está compuesto por un amplio elenco de sujetos: porteros de discoteca, ex vigilantes de seguridad, monitores de gimnasio, ex militares, ex legionarios, etc…pero también por diplomados y licenciados universitarios. El tonto útil: Bastante jóvenes, generalmente recién titulados, y avalados por un buen curriculum académico. Son los componentes mayoritarios de los equipos educativos. No han tenido ningún contacto previo con nada que se parezca a la exclusión social; eso sí, alguno de ellos ha trabajado alguna vez como monitor de ocio y tiempo libre, por aquello de “siempre he querido trabajar con chavales”, que queda muy bien en la entrevista de trabajo. Tolerantes y progresistas por definición, se acercan al mundo de los centros (y al de la marginación) llenos de buena voluntad y vocación, pero no exentos de cierto tufillo clasista y paternalista propio del ambiente universitario: ellos son los que saben qué le conviene a la gente, y se creen capacitados y por ello con derecho a entrometerse y juzgar la vida de los demás, y a indicarles lo que tienen que hacer con sus vidas, eso sí siempre por su bien. Su principal cualidad es la incoherencia: se muestran todopoderosos con los críos y sumamente inseguros y sumisos con el resto, especialmente con sus superiores, con la empresa y con quienes se muestran aparentemente seguros de lo que están haciendo (los sádicos). De manera consciente no suelen maltratar a nadie, pero su labor en el centro suele limitarse a ser meros aplicadores de normativas como autómatas, convirtiéndose en fieles correas de transmisión del maltrato institucionalmente ideado. Como buenos y sumisos estudiantes que han sido siempre (en las reuniones de equipo “toman apuntes”), muestran un feroz espíritu acrítico (que para algo el sistema educativo funciona como funciona), lo que les lleva a asumir como propios los valores de la empresa solidaria de la que forman parte (aceptando alegremente condiciones laborales draconianas por el bien de los niños). Aunque parezca mentira, llegan a creerse que todo lo que hacen es por el bien del menor…¡interiorizan que engrilletar y aislar aun niño es educativo! Por regla general, junto al acriticismo más indigno, se muestran especialmente timoratos. Esta debilidad de caracter, por no hablar abiertamente de cobardía infame, les lleva a mirar continuamente para otro lado, limitándose a reírle las gracias a los sádicos de los que hablábamos antes. E incluso algunos tratan de imitarles convencidos de que así harán mejor su trabajo (y algún día serán ascendidos a coordinadores). El educador: Es decir, el que educa. Son pocos, y generalmente aislados dentro de los centros. Se trata de personas que consideran que lo importante no es la consejería de Bienestar Social, ni sus técnicos, ni la fundación que paga su nómina…sino los chavales. Honradamente trata de hacer su trabajo. Es consciente o ha ido tomando consciencia de la realidad de los centros, y ha decidido quedarse a pesar de todo y de todos. Sabe o intuye que la espada de Damocles pende sobre él continuamente en forma de despido, pero aun así decide ser educador y no dejarse llevar por lo más fácil: actuar como carcelero.
La privación de libertad siempre tiene nefastas consecuencias, más para los niños. Pero incluso en estos purgatorios, se puede llegar a realizar una labor educativa, por mínima que sea, y es necesaria mientras los centros sigan existiendo. Pero la honradez y las ganas de trabajar por los chavales no son suficientes. El educador debe reunir ciertas características personales que le permitan ser útil para este tipo de labor. Lo primero que necesita un educador es una sólida formación, tanto académica como vital. Sin esta formación, muchas situaciones se le escaparán de las manos, ya que tendrá que afrontar situaciones muy complejas y problemáticas que exijan tanto un amplio conocimiento como el hecho de “tener calle”. Su madurez personal será fundamental, ya que muchas situaciones le van a afectar personalmente y debe saber encajarlas. Y le van a afectar porque si ha decidido ser educador y no carcelero, sólo podrá trabajar desde el compromiso. Debe comprometerse con el chaval, trabajando desde el encuentro personal, acercándose a él, rompiendo con la distancia que impone la institución (y muchas veces las absurdas teorías que le habrán explicado en la facultad). Pero inevitablemente, al menos en un primer momento, será recibido por el chaval con desprecio, hostilidad e incluso agresividad (algo normal, resultado del propio encierro y de su propia historia de vida). Pero para no responder devolviendo esa misma hostilidad y agresividad (utilizando el poder que le otorga la institución), el educador debe tener una fuerte resistencia a la frustración, ya que la muchas veces nula respuesta incial del chaval, al igual que la resistencia de la institución ante todas las iniciativas que llegue a plantear, es muy frustrante. Además, el educador debe gozar de una importante creatividad, para tratar de paliar la enorme pobreza a todos los niveles de su lugar de trabajo, lo que será fundamental para potenciar las cualidades innatas de cada chaval. Y también debe ser muy flexible. Esta flexibilidad no sólo permitirá al educador entender al menor y sus circunstancias, sino que le ayudará a aplicar la normativa de la forma menos dañina posible para el menor. Este conjunto de cualidades llevarán al educador a ganarse cierta autoridad ante los menores. Pero una autoridad personal (es decir, de alguna manera le facilitará ser adulto de referencia para el menor), no una autoridad impuesta por ley (que no es autoridad sino capacidad para ejercer poder autoritario sobre otro, a través de la fuerza o la amenaza de su utilización). Y si a todo esto le sumamos una fuerte capacidad empática, podremos empezar a hablar de proceso educativo. Esta empatía implica estar cercanos al chaval, no para ser uno de ellos, pero sí para conseguir cierta intimidad con él, sin abusar del poder que tiene como educador, sin imponer su criterio, pero manteniendo el rol de adulto de referencia. Así, poco a poco, cuando el chico perciba la autenticidad personal del educador, podrá vencer las lógicas resistencias y prevenciones previas y podrán comenzar a recorrer juntos el camino de intercambios personales en que consiste en realidad eso tan raro de educar. Si es capaz de escuchar y estar cerca del chico, si es capaz de crear espacios y tiempos de encuentro personal, que son como islas en un mar de agresión institucional, el chaval será capaz de pararse a reflexionar, e interpretar de manera autocrítica su vida. Si el educador es capaz de llegar a esto, tal vez el internamiento pueda servir para algo más que para someter, humillar, castigar y llenar de odio y rabia las entrañas del menor. ¿Qué es educar? Si en el apartado anterior comenzábamos definiendo al educador como aquel que intenta educar, nos enfrentamos ahora a la necesidad de
definir esta labor. Debemos partir de la aclaración de que es un proceso vital que se da en cualquier sociedad desde que esta existe. No es una categoría profesional. No es exclusiva de una élite que deba gozar de un prestigio especial. Todos somos educados y todos educamos cada vez que nos relacionamos con un niño. La diferencia (de grado) radica en el compromiso que el educador asume en la vida del niño al intentar hacerse cargo de su proceso educativo, de por sí viciado por una biografía marcada por el abandono sistemático y la exclusión social. Así, asumido el fracaso de la institucionalización que acabamos de revisar, cobra especial relevancia la alternativa de generar espacios de encuentro personal con el niño excluido. Es necesario constatar el punto de partida: educar solo puede ser un ejercicio afectivo que se funda en el vínculo entre el adulto y el niño al que estamos formando. Así, es bajo este prisma desde el que debemos entender la apuesta que se basa en la renuncia a las relaciones basadas en la dominación y la cosificación. Construir un modo de intervención que genere vínculos personales a partir de la intención de aquel que educa de sumergirse en la realidad que el niño al que quiere educar vive: su familia, su estatus económico, su biografía anterior, etc…Hacer un minucioso acopio de datos que formen parte de su universo de sentido para, con ello, comenzar a construir un vínculo empático. Un encuentro personal, fuera de espacios creados artificialmente y basados en la despersonalización de todo aquello que rodea la intervención institucionalizada con el niño y generador, en sí mismo, de sentido afectivo para ambos. Desde esto, el adulto se acerca al niño al que quiere educar si se acerca a su mundo y le comprende desde él. Conseguido esto, su intervención con él seguirá todo el tiempo fundamentada en el vínculo que les une y deberá responder a la intención de sanar, o al menos, paliar las deficiencias que ha ido descubriendo en el mundo que le rodeaba. El niño es víctima de un contexto en el que sus necesidades han sido sistemáticamente ignoradas o diferidas durante toda su vida y el educador ha podido comprobarlo; igualmente ha entendido el origen de sus mecanismos de defensa, sus bloqueos, etc…con lo que su contacto estará fundado en la empatía que éstos le hayan despertado y en la confianza que el niño vaya aprendiendo a tener en un adulto que comienza a ser una figura de referencia para él. El adulto debe anticipar altruistamente sus esfuerzos y dejar de esperar consecuencias inmediatas de sus actos -rasgo que probablemente haya aprendido de alguna de las novísimas escuelas de psicología infantil y juvenil o de alguno de los múltiples modos de intervención con menores en exclusión social que pueden ser aprendidos actualmente en las universidades y en el mundo laboral que rodea el trabajo con la pobreza y la niñez-, para mostrarse en una relación auténticamente humana. De todas las desventuras y satisfacciones que ésta generara debemos especificar especialmente una intención: sólo puedo organizar -o construir, en la mayoría de los casos- el mundo íntimo de un niño si organizo su mundo exterior, si normalizo su modo de relación con la realidad que le rodea, si garantizo su seguridad y su estabilidad tanto inmediata como, sobre todo, a medio plazo. Desde la calma, la serenidad, la paciencia, la perseverancia y la tenacidad ir construyendo un mundo con sentido alrededor del niño o adolescente, para que él pueda ir reconstruyendo su mundo íntimo. Sólo esto nos garantiza un intento honesto de trabajo con niños en situación de exclusión social
http://espaciokrea.org/pictures/lazos/documentos_referencia/opinion/el_papel_del_educador.pdf
IGNACIO CABANES VALENCIA
Un menor de 14 años, que se encuentra tutelado por la Conselleria de Bienestar Social en un centro de acogida, provocó el miércoles un incendio en la habitación donde se encontraba recluido para poder escapar de las instalaciones, situadas en el barrio de Campanar de Valencia. El adolescente es un chico bastante conflictivo que se encontraba bajo castigo por mal comportamiento, según apuntaron las fuentes consultadas. Los hechos se produjeron a las tres de la tarde del pasado miércoles en el centro de acogida de Campanar, dependiente de la Conselleria de Bienestar Social pero de gestión privada. Fuentes conocedoras de lo ocurrido explicaron que uno de los menores que permanecen internos en el centro, en régimen abierto, provocó supuestamente un pequeño incendio en una de las habitaciones del recinto. El fuego se originó en un colchón y se propagó al resto de la habitación. De hecho, tuvieron que acudir al lugar bomberos del parque de Campanar para sofocar las llamas. Asimismo, varias patrullas de la Policía Local y de la policía nacional se desplazaron hasta el centro tras recibir el aviso del incendio. El adolescente, que tiene 14 años, aprovechó todo este revuelo para huir del centro.Fuentes de la Conselleria de Bienestar Social remarcaron que se trata de un centro de acogida en régimen abierto y que los internos no están bajo ninguna medida judicial. “Tienen salidas autorizadas y hay veces que vuelven más tarde de su hora, pero no es un centro de reeducación”, apuntaron. No obstante, algunos como es el caso de este menor conflictivo, no quieren estar en el centro y hacen todo lo posible por escapar.”Hay un descontrol increíble, no hay día que no salten el muro”, criticaba un comerciante de la zona harto de ver cómo los menores escapan del centro y vuelven cuando quieren sin que el vigilante pueda hacer nada por controlarlos. “Entran y salen cuando quieren”, explicaba este hombre. Además, los dueños de los locales próximos se quejan de que algunos de estos jóvenes son muy agresivos y causan destrozos en los negocios o roban a los clientes.
Solo el 20% de estos menores logran obtener el título de secundaria
Un estudio financiado por la Comisión Europea constata que los menores tutelados por la Administración o que viven con una familia de acogida tienen un nivel de estudios gravemente inferior a la media de los estudiantes de su edad.
Mohamed, en la sede de la oenegé de extutelados Punt de Referència CARLOS MONTAÑES
La profesora del Departamento de Psicología Social de la Universitat de Girona, Carme Montserrat, quien participó en la investigación, explica los fallos del sistema: los educadores, señala, “les dicen a los chavales a los 16 años que hagan una formación corta y se pongan a trabajar”, pues a los 18 años dejarán de estar bajo tutela de la Administración y deberán buscar un sustento para vivir de forma autónoma.
“Estos jóvenes están condenados a no estudiar y ello les puede conducir a sufrir exclusión social en el futuro”, advierte Montserrat.
LA DEMANDA PENAL CONTRA LA EDUCADORA DEL CENTRO ILLUNDAIN ARCHIVADA.
El caso se queda en una falta para la educadora.
Hechos:
L a supuesta educadora autoinculpada encierra con llave a Miguel por no querer jugar, alega que se estaba poniendo nervioso. A la media hora llama a la puerta y Miguel no contesta.
Abren la puerta y se encuentran a Miguel ahorcado con el cinturón.
Miguel media 1,90 de estatura y se ahorco supuestamente con su propiocinturón y las piernas abiertas apoyadas en el suelo por qué no se pudo colgar y quedar suspendido en el aire. ¿Creíble o increíble?
Si no estás muy drogado de psicofármacos o tienes una coacción o maltrato psíquico inaguantable, si no se están respetando tus derechos humanos y derechos como niño.
Nos estamos preguntando que es lo que les hacen y como les tratan para que supuestamente aparezcan ahorcados?
Eso es intragable Miguel por su temperamento y sus ideales aguantaba mucho, si no es bajo circunstancias extremas o en contra de su voluntad.
¿Qué pasa en estos centros inmunes e impunes ante la supuesta justicia?
No somos quienes para criticar, pero lo que no somos es idiotas para ver el oscurantismo del caso.
Miguel apareció muerto estando en aislamiento, castigo prohibido por la Naciones Unidas en la resolución 45/113 para su uso con menores. Además, estaba siendo sometido a medicación forzosa y según reconoce el propio atestado policial, carecía de diagnóstico.
Aquí alguien y perdón por la expresión, la ha cagado y lo ha hecho mal.
En Europa estamos asistiendo a una campaña de criminalización de la inmigración consciente y organizada por parte del poder político, alimentando los prejuicios racistas con el fin de dividir a la clase trabajadora entre inmigrantes y nativos y desviar la atención de ambos de la lucha contra las medidas antisociales que los capitalistas están imponiendo a todos los trabajadores, independientemente de su origen nacional, su religión o su cultura. Todos los gobiernos están endureciendo sus políticas migratorias, acompañando las modificaciones legales con un discurso de tintes xenófobos y con un aumento del acoso policial (redadas racistas e ilegales, encarcelamiento en CIEs, deportaciones masivas de gitanos, etc.).
Estas políticas también se están trasladando a los menores migrantes sin referentes familiares, o menores no acompañados, ya que la tendencia generalizada es a considerarles inmigrantes antes que niños, con la intención de ir aplicándoles las leyes de inmigración en lugar de las leyes internacionales, estatales y autonómicas de protección de la infancia. En el estado español, cada vez son más las comunidades autónomas (quienes tienen las competencias en protección de menores) que intentan deshacerse de estos menores, negándoles la Tutela, dilatando los plazos para documentarles con su Autorización de Residencia, dejándoles tirados en la calle con dudosas pruebas de determinación de la edad, negando su identidad y cometiendo todo tipo de irregularidades, incumpliendo la legislación vigente.
Y en una nueva vuelta de tuerca, se ha abierto la posibilidad de entregar la Tutela de los menores migrantes a empresas. En el artículo 35.11 de la nueva Ley de Extranjería (relativo a menores no acompañados) se dice textualmente:
“La Administración General del Estado y las Comunidades Autónomas podrán establecer convenios con organizaciones no gubernamentales, fundaciones y entidades dedicadas a la protección de menores, con el fin de atribuirles la tutela ordinaria de los menores extranjeros no acompañados”.
Si debido a la gestión privada de los centros de protección de menores la atención a los niños y adolescentes en situación de desamparo se ha convertido en un gran negocio, anteponiendo el lucro empresarial a las necesidades vitales de los niños, ahora se abre la posibilidad de privatizar a los propios menores. Esto supone un ataque frontal a la base del Derecho y de la Protección de Menores, una clara discriminación étnica y un alto riesgo para el futuro de los Derechos de la Infancia en su conjunto.
Las organizaciones y colectivos sociales firmantes, mostramos nuestro más absoluto rechazo a esta nueva agresión contra uno de los sectores más vulnerables de la sociedad, y por tanto exigimos al gobierno del estado español que promueva los cambios legislativos necesarios para evitar semejante disparate. A su vez, reafirmamos nuestro compromiso en la defensa de los Derechos de la Infancia, lo que implica la lucha por unos servicios sociales públicos, democráticos y de calidad.
Enero de 2011. Entidades firmantes:
Colectivo No a O’Belén <noaobelen@hotmail.es>
Col·lectiu DRARI ????? <drari.jurista@gmail.com>
ANPRODEFA dirección@anprodefa.org
Miércoles 15 de diciembre de 2010
Si ayer informábamos de la gravísima situación que está viviendo un niño de 14 años encerrado en Picón de Jarama, hoy las noticias que vienen de Canarias son aún peores. Los trabajadores del Centro de Atención Inmediata de Gran Canaria encontraron ayer muerto a un chaval de 15 años que también se había ahorcado.
Seguiremos luchando contra el maltrato institucional, y os recordamos a todos y todas que sólo mediante la solidaridad conseguiremos que la impunidad absoluta reinante en los centros de menores termine.
Respecto al niño de Picón, a día de hoy los responsables del Instituto Madrileño del Menor y la Familia siguen sin permitirle recibir visitas de su madre, por lo que desconocemos su estado de salud.
Noticia en el periódico ABC: http://www.abc.es/agencias/noticia….
Investigan la muerte de un menor en un centro de protección de Gran Canaria
Las Palmas de Gran Canaria, 14 dic (EFE).- El Juzgado de Instrucción número dos de Las Palmas de Gran Canaria investiga las causas que motivaron la muerte de un menor acogido en el Centro de Atención Inmediata de Tafira, en Gran Canaria.
Así lo confirmaron hoy a Efe fuentes de la Consejería de Bienestar Social del Ejecutivo canario, a cuya Dirección General del Menor corresponde la tutela de los chicos que se atienden en este centro de protección, ninguno de ellos con medidas judiciales.
Cuidadores del centro encontraron al menor sin vida a las 06.55 horas del lunes, unos hechos que la Dirección puso en conocimiento de inmediato a la Policía.
Hasta el lugar se personaron un médico forense y el juez de instrucción, que ordenó el levantamiento del cadáver y el inicio de una investigación, para tratar de esclarecer esta muerte.
Las fuentes del Gobierno canario subrayaron que esta investigación está a disposición judicial, por lo que declinaron ofrecer más información sobre este suceso, y recordaron que la guarda y custodia de los menores atendidos en este centro es de los servicios sociales del Cabildo de Gran Canaria, con los que Efe ha tratado de contactar en repetidas ocasiones, sin éxito hasta el momento.
De igual forma, resaltaron que al no tratarse de un centro para menores con medidas judiciales, sus usuarios “no tienen por qué estar vigilados”. EFE

- Programa de Documentos TV sobre centros de menores “Menores y Guardianes”.
Durante una hora son entrevistados menores internos, menores que han denunciado torturas, malos tratos, medicación forzosa…, fiscales, responsables de las empresas de los centros…
http://www.rtve.es/noticias/20100928/documentos-tv–menores-guardianes/357335.shtml
- El programa de Radio Vallekas “El Candelero” entrevista a Dani reyes, del Colectivo No a O´Belén, que nos pone al día acerca de cómo se encuentra la lucha contra la tortura en los centros de menores. ¿Qué ha pasado tras la dimisión de Emilio Pinto y el cierre de varios centros del entramado O´Belén? ¿Qué intereses económicos y políticos han pasado a sustentar el maltrato en centros de menores?
http://www.radiovallekas.org/spip/spip.php?article995
- La Fiscalía de S.C. de Tenerife pide para dos directivos del Centro Navaria, el subdirector y el jefe de equipo del citado centro, un total de cien años de prisión por 16 y 12 delitos de torturas graves a menores, así como indemnizaciones de 10.000 euros para cada uno de los menores sometidos a golpes, vejaciones y humillaciones.
http://www.centrosdemenores.com/?El-fiscal-pide-100-anos-de-carcel
- El Senado comienza el proceso para abolir los centros de menores tutelados.
http://www.centrosdemenores.com/?El-fiscal-pide-100-anos-de-carcel
- El programa Tolerancia Cero, de Radio Nacional de España emitió la semana pasada el programa “Centros de menores ¿En el cielo o en el infierno?”, dedicado a repasar el último informe de Amnistía Internacional: “Si vuelvo, me mato II” . Para ejemplificar la situación que se vive en muchos centros de menores “terapéuticos” contaron con la participación de chavales, familiares y educadores tanto de Picón de Jarama como de Hogar Galapagar. El programa tiene una duración de 55 minutos.
http://www.centrosdemenores.com/?Radio-Nacional-Testimonios-de
- Amnistía Internacional presentaba ayer su informe “Si vuelvo, me mato”(II) donde revisa las reacciones de las administraciones al documento con el mismo título publicado hace ahora 9 meses. AI denuncia en su nuevo informe que las administraciones han tratado de lavarse la cara, pero que han hecho muy poco para que la situación de los adolescentes internados en los centros de menores “terapéuticos” sean tratados conforme a los acuerdos internacionales en materia de protección de menores suscritos por el Gobierno de España.
http://www.centrosdemenores.com/?Amnistia-Internacional-constata
Enlace a la campaña de AI
ZARAGOZA, 26 Oct. (EUROPA PRESS) -
El Justicia de Aragón, Fernando García Vicente, ha afirmado este martes que es preciso que el servicio público de atención y tutela a los menores infractores en el Centro de Educación e Internamiento por Medida Judicial de Zaragoza, situado en el barrio rural de Juslibol, disponga de las “plantillas suficientes”.
García Vicente ha comparecido esta mañana ante la Comisión de Peticiones y Derechos Humanos de las Cortes de Aragón, a cuyo término ha declarado a Europa Press que la institución del Justicia conoce “el problema” de este centro, cuya contrata se va a renovar en las próximas semanas y cuyo servicio podría sufrir recortes por la reducción de la partida correspondiente en los Presupuestos autonómicos de 2011, lo que los trabajadores consideran que provocaría una reducción de personal.
El Justicia ha evitado pronunciarse sobre qué características debe tener la plantilla del antiguo Centro ‘San Jorge’, pero ha expresado que “apoyaremos que haya plantillas en todo caso suficientes”. García Vicente ha recalcado que “no podemos entrar a valorar” cómo debe ser la plantilla ni cuántos empleados debe haber.
En cuanto a la atención de menores desamparados, en general, Fernando García Vicente ha indicado que es un tema “importante” y, aunque la etapa actual de crisis conlleva una reducción del gasto público, ha considerado que “los gastos de menores siempre deben estar priorizados con carácter general”.
RECURSOS DISPONIBLES
El Justicia ha presentado el ‘Informe preceptivo de la situación de los menores en Aragón’ y ha propuesto comparecer anualmente para dialogar con los Grupos Parlamentarios sobre el tema.
Fernando García Vicente ha recomendado “compartimentar todo lo posible” la atención a los menores en situación de desprotección y que viven en residencias del Gobierno autónomo. Uno de los criterios puede ser la edad de los mismos, al no ser óptimo que en una misma residencia convivan menores de edades muy distintas, ha dicho en respuesta a la propuesta del Partido Popular (PP) en este sentido.
Sin embargo, ha matizado que esta compartimentación depende de los recursos disponibles y ha comentado que en las ciudades de Huesca y Teruel sólo hay un centro de atención a menores desprotegidos.
Además, ha considerado necesario destinar más recursos al cuidado de menores desprotegidos y con enfermedad mental para que “tengan un tratamiento específico”. El Justicia opina que “deben tener prioridad” y ha recordado que algunas familias no tienen recursos para internarlos en centros privados.
El Justicia ha alertado del problema que supone para los menores tutelados en edad de trabajar no tener empleo y ha comentado que “el 80 por ciento” de los problemas de los mismos se resuelven cuando acceden a un puesto de trabajo.
ADOPCIÓN
El Justicia ha aludido a los procesos de adopción internacional, que han descendido por las mayores exigencias que algunos países ponen y ha constatado que algunas familias se quejan del funcionamiento de algunas Entidades Colaboradoras en materia de Adopción Internacional (ECAI).
También ha mostrado su preocupación por la post-adopción, por “cómo se encuentran los niños y la niñas una vez son adoptados”. El Justicia ha recomendado potenciar el acogimiento no preadoptivo para evitar el ingreso en orfanatos. En Aragón hay 434 menores en centros de acogida.
García Vicente ha comentado que un tema de consulta habitual son algunos conflictos derivados de las crisis matrimoniales, la custodia de menores, las pensiones alimenticias y la emancipación. “Unos consideran que -las pensiones– son excesivas y otros que son insuficientes” en algunos casos “porque no se están pagando”.
El Justicia ha apostado por favorecer la “mediación” en el caso de disputas familiares, especialmente cuando hay menores y ha opinado que “no puede ser que, a las nueve de la noche, haya que ir con un notario a ver si han entregado al niño o no”, aludiendo así a los casos de divorcio.
GRUPOS
La popular María Antonia Avilés ha considerado “muy mejorable la gestión que hace el Gobierno” y ha estimado que es preciso elaborar un plan que arroje unos resultados evaluables.
Según Avilés, “no hay una planificación y unas normas iguales para los distintos centros” de acogida, de los que ha dicho que “suplen carencias de los medios que pone a su disposición el Gobierno de Aragón”.
El portavoz de Chunta Aragonesista (CHA), Chesús Bernal, ha criticado “las trabas administrativas por encima del interés del menor” y la “vulneración” del derecho a la intimidad del menor, tras lo que ha reclamado la protección de los menores con enfermedad mental.
Los poderes públicos deben “dar respuesta” al colectivo de los menores indefensos o abandonados, “una parte de la sociedad totalmente vulnerable”, ha apuntado Bernal.
El diputado de Izquierda Unida (IU), Adolfo Barrena, ha planteado que “las personas menores también requieren ciertas políticas”, incluyendo a las que viven de forma normalizada. El también coordinador general de IU-Aragón ha preguntado cuántos menores infractores se reinsertan y cuántos reinciden.
La socialista Ana Cristina Vera ha animado a hacer un seguimiento de las adopciones internacionales y ha apostado por crear un centro de acogida para menores con discapacidad. Vera ha defendido el proyecto educativo de los centros de acogida y ha recalcado que “la supervisión es permanente”.
La parlamentaria del Partido Aragonés (PAR), Ana de Salas, ha dicho que los menores son “un colectivo especialmente vulnerable” y ha manifestado su apoyo a las políticas del Gobierno autonómico en esta materia.
Desde el día 19 de octubre de 2010 me encuentro en huelga de hambre puesto que mi hija ha sido declarada en desamparo desde el 29 de enero de 2010 en una actuación de la administración a mi juicio arbitraria puesto que se llevo a cabo de una forma incomprensible, ya que considero que no he dejado en desamparo a mi hija en ningún momento dándole las necesidades físicas y psíquicas que necesitaba y esforzándome en esta tarea.
A pesar de esto me ha llegado la declaración definitiva de desamparo, aunque nunca se me ha comunicó previamente el desamparo provisional por Fiscalía, la causa del desamparo definitivo es que no quiero ser valorada, motivo que no tiene acogimiento legal. Por todo lo anterior siempre ha sido mi expresa petición que se me comunique y me sea explicada esta actuación. Sin embargo, solo tengo negativas al respecto de la administración para darme alguna explicación coherente y legal, por mínima que fuera.
No obstante, la respuesta de la administración ha sido llevarse a mi hija de mi lado y del resto de su entorno familiar acogiéndola en diferentes centros de menores donde mi hija ha expresado en diferentes ocasiones su malestar en dichos centros, tanto a la Unidad de Protección a la Infancia y a la Familia, como a la Dirección General del Menor y la Familia, como a la Fiscalía de Menores de Santa Cruz de Tenerife, además en estos centros ha tenido un progresivo empeoramiento de su conducta debido al trato que recibe de sus educadores, que no les dan la atención y necesidades que necesita mi hija, los cuales no se preocupan ni porque tenga un calzado adecuado, y llevando a cabo castigos como privar a mi hija de su derecho a la educación, no permitiendo que vaya al instituto, y por lo tanto desmotivando su propio desarrollo personal y educativo, esta es su actuación educativa. Ante todo esto, mi hija, el resto de mi familia y yo consideramos que lo mejor sería que regresara a casa.
Por estás razones llevo a cabo la huelga de hambre como una actitud para poner en evidencia esta situación de injusticia.
E. PRESS, S/C de Tenerife
María Resurrección Sosa denunció el “maltrato” al que la ha sometido la Dirección del Menor del Gobierno de Canarias y que ha concluido con declarar a su hija de 14 años en situación de desamparo y con su ingreso en un centro de atención inmediata en la isla de Tenerife.
“Lo que han hecho con mi hija ya no se puede solucionar”, criticó Sosa, quien recordó que todo comenzó hace aproximadamente un año. La menor intentó fugarse y ella acudió a las administraciones para que la ayudasen.
“Les costó el tiempo en el que yo me cambio de camisa para afirmar que yo no quería cuidar a mi hija”, criticó.
Según indicó, la razón para que la niña esté en un centro tinerfeño es que ella se ha negado a realizar más test psicológicos. Planteó que las “valoraciones” están dirigidas a acusar a los padres de tener a sus hijos en situación de desamparo. Aquí admitió que en su día la menor dijo haber sido agredida por sus progenitores.
Lamentó que los servicios de menores se hayan convertido en un “negocio”. Planteó que Canarias prefiere pagar 3.800 euros y tenerlos en centros que con sus padres. Rechazó que se tenga esta “praxis” y se fomente el “desarraigo”. “Lo importante es el menor”, zanjó.
Sosa señaló que es madre soltera y que su otra hija estudia la licenciatura de Derecho. También expuso que si ha sufrido una depresión ha sido tres meses después de “quitarme a mi hija”. “Cinco después de estar tutelada comenzó a fumar, a drogarse, a beber… Ya lo que han hecho no se puede solucionar”, expuso.